Cuando se acercan ciertas fechas, asoman las huelgas en los aeropuertos. Igual como germinan las del transporte público cuando hay grandes acontecimientos en una ciudad. Curiosamente, las huelgas florecen siempre en momentos muy inoportunos para la mayoría de los ciudadanos. Y quién más quién menos, se acuerda de los huelguistas (y de sus madres) ¿Por qué hay tan poca solidaridad con los trabajadores en huelga? ¿Es por egoísmo o por falta de información?

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