Que tu packaging no se convierta en un mueble cojo
En la pantalla todo parece perfecto. Colores intensos, sombras suaves, textos legibles. Se aprueba el diseño y todos piensan: “ya está”.
Spoiler: no, no está.
Pero tampoco empezó ahí.
Para que un packaging funcione en el mundo real, hay un camino previo y posterior al diseño que determina absolutamente todo: desde el coste hasta la percepción de marca.
Y para explicarlo mejor, vamos a compararlo con algo que todos hemos sufrido: montar un mueble de cierta gran tienda de muebles suecos.
Ese mueble que en el catálogo parece estable y elegante… y en tu casa acaba bailando bachata si no has tomado buenas decisiones desde el principio.
Antes del diseño: medir, prever y no hacerse el valiente
Mucho antes de imaginar cómo se verá una marca en el lineal, ya se han tomado decisiones que condicionan el resultado final: el material, la técnica de impresión, la construcción del envase, la resistencia necesaria, la manera en que viajará en un palé, el lugar que ocupará en el supermercado o quién será el competidor que tendrá justo al lado.
Con los muebles suecos pasa igual: antes de enamorarte del catálogo, toca medir el hueco, comprobar si el color combina con tus paredes, si cabe por el ascensor y si necesitarás ayuda humana o espiritual para montarlo.
En Vibranding vemos esto cada día. Una buena agencia de packaging no solo diseña: traduce.
Traduce requisitos logísticos, comerciales y técnicos en decisiones coherentes de diseño y producción.
Un diseño no sirve de nada si el envase se abolla cuando se apila, si los colores quedan apagados por la técnica de impresión elegida o si el material encarece la fabricación sin aportar valor.
Durante el diseño: creatividad con instrucciones incluidas
Una vez entendido el contexto, llega la parte visible: el diseño.
El packaging empieza a contar la historia de la marca… igual que tu mueble empieza a parecer un mueble cuando ya no es solo un dibujo bonito, sino piezas reales desperdigadas por el salón.
El diseño no es solo estética: es legibilidad, diferenciación, funcionalidad y coherencia.
Igual que montar un mueble no es solo poner tornillos: es entender qué va arriba, qué va abajo y por qué siempre sobra una pieza misteriosa.
Ignorar las restricciones técnicas es como ignorar las instrucciones: puede salir bien… pero lo más probable es que acabes con la puerta torcida.
Después del diseño: la imprenta no miente (y tampoco la llave hexagonal)
Cuando el diseño se aprueba, muchos creen que ya está todo hecho. Ojalá.
Empieza la fase de preparar la producción, revisar materiales, validar colores, comprobar troqueles… Y aquí es donde, igual que con tu mueble sueco, la realidad te pone a prueba.
La impresión no perdona:
Si algo no quedó claro en el arte final, lo dirá.
Si el material no era el adecuado, lo mostrará.
Si el color no se ajusta, lo gritará.
En Vibranding acompañamos todo el proceso: pruebas de color, maquetas, revisiones técnicas…
Ese trabajo invisible que evita que tu packaging sea el equivalente a un mueble cojo.
Cliente, agencia e imprenta: las tres personas necesarias para montar un mueble
Un packaging bien resuelto no depende solo del diseño. Depende de que cliente, agencia e imprenta estén alineados.
Cuando eso pasa:
el producto luce como debe,
la experiencia del usuario es la prevista,
y la coherencia de marca se mantiene intacta.
Como cuando tres personas montan un mueble sueco: una lee las instrucciones, otra sujeta las piezas y la tercera trae las cervezas.
Trabajo en equipo.
Mide dos veces, corta una (y revisa que tengas todas las piezas)
Hay una frase que siempre recordamos:
“Mide dos veces y corta una.”
Sirve para la vida, para la llave hexagonal y para el packaging.
Revisar, comprobar y volver a revisar no es perder tiempo, es la única forma de que el salto de la pantalla a la realidad no destruya la intención del diseño.
Definir cómo se verá una marca y su producto en su envase es solo un aspecto del diseño de packaging. Gestionar el color, que sobreviva la impresión, el transporte, la visibilidad en el lineal y su unboxing en redes sociales… es diseño nivel Dios.
En Vibranding vivimos para esto y sabes que tu marca estará en buenas manos.
Si necesitas que te asesoremos con el diseño de tu packaging, estaremos encantados de acompañarte.